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MÉRIDA: EL ÚLTIMO CIELO DE PEDRO INFANTE UN 15 DE ABRIL

Cada 15 de abril, el calendario marca una de las efemérides más sentidas de la cultura popular mexicana, pero que resuena de una manera profundamente íntima en la "Ciudad Blanca". Fue aquí, en Mérida, Yucatán, donde la voz de Pedro Infante se apagó en 1957, transformando al hombre en una leyenda inmortal.

El fatídico vuelo sobre la ciudad

La mañana de aquel lunes 15 de abril, el "Ídolo de Guamúchil" despegó del aeropuerto de Mérida. Iba como copiloto a bordo de un bombardero reconvertido B-24 Liberator de la empresa TAMSA, con destino a la Ciudad de México. Sin embargo, apenas unos minutos después del despegue, la aeronave perdió altura y se desplomó trágicamente en el centro de Mérida, cayendo sobre el patio de un predio en la intersección de las calles 54 Sur y 87.

Una ciudad que no olvida

El luto cubrió al país entero, pero Mérida se convirtió en el santuario de su despedida. Hoy en día, la capital yucateca mantiene vivo el recuerdo del cantante y actor de una forma única:

La esquina de "La Socorrito": El lugar exacto del accidente es hoy un punto de peregrinaje. Cada 15 de abril, vecinos, seguidores y mariachis se reúnen allí para ofrecer misas, cantar sus éxitos y colocar ofrendas florales.

Monumentos en su honor: Una imponente estatua ecuestre de Pedro Infante adorna la ciudad, recordando a las nuevas generaciones el profundo lazo que unió al ídolo con tierras yucatecas.

A décadas de su partida, el eco de sus canciones sigue teniendo un tono especial bajo el sol meridano. Pedro Infante no solo terminó su viaje en Mérida; dejó aquí un fragmento eterno de su historia a los yucatecos.



 
 
 

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